Vicent Bretagnolle, director del CNRS en Francia, explica la importancia de los contratos de gestión en la investigación agrícola. 

Vincent Breatgnolle, director de investigación en el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), y a cargo de las Zones Ateliers. Se encarga tanto de la investigación ecológica social a largo plazo como de trabajar directamente con los agricultores. Bretagnolle nos explica la importancia de los contratos de gestión en la investigación agrícola.

¿Cuánto tiempo has estado involucrado en este estudio?

Comencé el sitio de estudio en 1994, así que ahora son 25 años. El sitio es bastante grande, tiene 450 km2 y 40.000 hectáreas, y hemos estado estudiando la biodiversidad, además de las actividades y prácticas agrícolas.

Además de realizar investigaciones con estos agricultores llevas a cabo acuerdos con ellos en un nivel más práctico, en términos de contratos de gestión.

Si, hemos tratado de convencerlos para que cambien sus prácticas. Comencé trabajando con aves que viven en paisajes agrícolas, durante el primer proyecto europeo en 1995, un proyecto LIFE, comenzamos a imaginar con los agricultores un tipo de cambio de prácticas positivas para estas aves.

Empezamos con este proyecto y en el año 2003 con el área de estudio. Posteriormente este lugar de estudio fue designado como área Natura 2000 lo que abrió una era completamente nueva para nosotros, ya que a partir de este momento nos encontrábamos en condiciones para proponer contratos a los agricultores.

Ahora estoy a cargo de negociar los contratos con los agricultores de esta área. Este es el cuarto tipo de contratos porque cada cuatro o cinco años Europa y el CAP (Common Agricultural Policy) los cambian por completo, por lo que es muy difícil para nosotros adaptarnos a estos cambios y tener que volver a negociar con los agricultores sobre el nuevo régimen. 

¿Hay diferencias entre los contratos para esquemas agromedioambientales y los contratos para espacios Natura 2000?

Son lo mismo, en Francia hay un único catálogo de medidas. A partir de este catálogo nosotros debemos elegir las diferentes medidas. Podemos ser más precisos en algunas de las prácticas, pero tenemos que adoptar el marco general. En términos de financiación podemos adaptarnos un poco a las limitaciones locales.

¿Si los agricultores no están dentro del área Natura 2000 no son elegibles para estos contratos?

Si lo son, pero los contratos son bastante diferentes ahora. Básicamente administramos tres tipos de contratos: primero, agricultura ecológica que es un sí, por ello tenemos gran cantidad de agricultores orgánicos en esta área. Luego tenemos medidas que apuntan a la calidad del agua, la reducción de nitrógeno, la reducción de pesticida y, por último, tenemos varios tipos de contratos sobre conservación de la biodiversidad.

¿Has visto que los agricultores adopten estas medidas sin tener el beneficio monetario de los pagos?

Es una pregunta interesante. Hicimos varias encuentras durante los últimos 15 años preguntando sobre las razones por las que adoptaron estos contratos. Lo que hemos visto hasta ahora, es que ha habido un pequeño cambio, al principio la mayoría lo hacía por razones monetarias. Ahora cada vez lo hacen más por razones medioambientales y también por razones de salud, porque una parte del contrato incluye la reducción del pesticida.

¿Son efectivos estos mecanismos administrativos y fiscales para la protección medioambiental de los ecosistemas agrarios fuera de las designaciones como Natura 2000?

Muchas de las medidas que estaban restringidas a áreas Natura 2000 se han abierto a otras áreas. Principalmente porque estas cuestiones ambientales como la calidad del agua o la conservación de la biodiversidad estaban vinculadas. Por lo que no era solo una cuestión de las áreas designadas como Natura 2000.

Dado que las medidas se han abierto a toda Francia, las posibilidades disminuyeron en términos de contratación con los agricultores. Desde mi punto de vista, debemos desarrollar medidas mediante el trabajo, es decir, si apuntas a objetivos en términos de restauración o conservación de la biodiversidad, tenemos las medidas para que obtengas este objetivo.

El problema es el dinero. Estimamos, por ejemplo, que para las ofertas de designación de aves se necesita servir alrededor del 20 por ciento del área del contrato. Agricultores aptos hay alrededor de uno o dos por ciento y esto no afecta al nivel nacional, no afecta a la biodiversidad y no localiza áreas Natura 2000 donde todavía puede ser efectivo.

Por ello hace seis u ocho años comencé a trabajar de una manera completamente diferente tratando de convencer a los agricultores de reducir el herbicida o aumentar las áreas de protección, por una razón económica para ellos. Así que empezamos a trabajar en los problemas económicos, de modo que los agricultores no obtendrán beneficios de los contratos, pero sí se beneficiarán a sí mismos.

Este es un objetivo clave desde el punto de vista de la polinizadores. En Francia, no hay contratos para los polinizadores por lo que teníamos que hacerlo de una manera diferente. Hay que demostrarles a los agricultores que esto les beneficiara económicamente y luego convencerlos para que construyan calles con flores silvestres o reduzcan el uso de los herbicidas.

En su opinión para una protección específica de los polinizadores, ¿cuáles serían las medidas más importantes?

La medida más importante es aumentar la comida, lo que lleva a aumentar las flores. Creo que es más importante que la reducción de insecticida. Es una cuestión de pesticidas, pero deben reducirse los herbicidas y no solo los insecticidas.

El factor más limitante de las abejas melíferas y de las abejas silvestres son las flores. Creo que es una cuestión de flores y espacios naturales con este recurso, está es la cuestión clave, al menos en nuestros sistemas.

¿Crees que tener cultivos mono específicos, cultivos extensivos como girasol o colza, es bueno para los polinizadores?

Si, hasta cierto punto, pero dado que estamos limitados al tiempo, la floración masiva no es suficiente. Así que tratamos de organizar el paisaje para que las flores estén disponibles para las abejas melíferas, pero también para las abejas silvestres, en cualquier lugar y en cualquier momento, este es el problema más complicado.

Los recursos florales y las abejas están desapareciendo por completo. Ahora tener girasoles o colza, en algunos casos es solo un recurso de los agricultores. Los apicultores proveen de azúcar a las abejas melíferas, pero a las abejas silvestres nadie las provee de azúcar, por lo que simplemente se mueren y desaparecen.

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